Ni iSlate, iTablet o iSlab, llega iPad!

El mundo quería una tableta. Y Steve Jobs creó una. Pero no una tableta cualquiera. El consejero delegado de Apple creó el iPad, un nuevo tipo de producto en sí mismo. Con sus virtudes. Con sus defectos. Llamado a revolucionar el mundo de la tecnología. Ese dispositivo de 10 pulgadas (25 centímetros) tiene ahora ante sí una tarea de titanes: impulsar el mercado de los libros digitales, hacer de la prensa online un negocio rentable y atraer a las generaciones adultas a las nuevas tecnologías. Se le atribuyen todo tipo de bondades. Se esperan de él milagros. Ha suscitado, en cuatro días, reacciones de devoción y decepciones amargas. Del iPad se espera una revolución.

 

La cuestión es si Apple ha presentado algo nuevo. Las tabletas existen casi desde que existen los ordenadores. En la película 2001: Odisea del espacio aparecía un prototipo similar al que mostró Jobs. Y precisamente en 2001 Bill Gates presentó otro prototipo de tableta para el que se creó un sistema operativo específico, pensado para convertir la escritura manual en texto digital. Actualmente, fabricantes como Asus, Toshiba o Lenovo fabrican tabletas.

Y aún así la de Apple ha generado todo tipo de reacciones. En su presentación, Jobs logró que le acompañaran representantes de uno de los diarios más prestigiosos del mundo, The New York Times, y de una de las mayores empresas de juegos online, Gameloft. Ha conseguido que, una semana antes del acto del miércoles, Amazon anunciara que abría su lector Kindle a aplicaciones de terceros, para dotarlo de más dinamismo. Y cinco editoriales se han ofrecido a formar parte de la nueva tienda de libros de Apple, iBooks: Hachette, Harper Collins, Macmillan, Penguin y Simon & Schuster.

Apple mueve montañas. Ha revolucionado el sector al presentar algo que ya se había fabricado pero, a la vez, ha logrado que el iPad, con sus particularidades, cree una categoría nueva en sí misma. Esta capacidad emana, en gran parte, de un hombre al que la revista The Economist retrata esta semana como un santo, mostrando a la humanidad la tabla (el iPad) de la ley: Steve Jobs, cofundador de la empresa y ausentado de ella a mediados de los ochenta, el hombre que volvió a tomar sus riendas en 1996 para producir, en serie, el iMac, el iBook, el iPod, el MacBook y el iPhone. Todos ellos, con un denominador común: “Simplicidad, elegancia, facilidad de uso, prestigio, y sensación de integración”, explica Geoffrey Long, analista y profesor de nuevas tecnologías en el Massachusetts Institute of Technology. “Se ve a Apple como una marca de lujo, aunque la elevada difusión del iPod y el iPhone la convierten en un lujo que mucha gente se da el gusto de tener. Cuando Jobs sube a un escenario y dice que algo funciona, la gente lo compra”.

Jobs tiene una forma inteligente de sorprender a la competencia y a los consumidores. “En el mundo de la informática, normalmente, se anuncian los productos con meses de antelación” explica el analista Mike McGuire, de la consultora Gartner. “Durante décadas, las empresas han anunciado los productos informáticos con suficiente antelación como para que las familias organizaran sus presupuestos y pudieran permitirse comprar un nuevo dispositivo”. “Apple es otra historia”, clarifica. “Usa el factor sorpresa. A excepción del iPhone, ha mantenido sus últimos productos en el más estricto silencio. Y tuvo que anunciar el iPhone porque, cuando lo registró como un teléfono en la Comisión Federal de Comunicaciones de EE UU, en 2007, la documentación al respecto quedaba al alcance de cualquier ciudadano. Al no informar de sus productos antes de vender sorprende a la competencia con el paso cambiado y no deja al consumidor tiempo para reaccionar. Apple tiene claro que si alguien se plantea una compra dos veces, puede que no la llegue a completar. Por eso, en su estrategia no queda espacio para la planificación. Apela al consumismo más primario”.

De ese modo, es cierto que los medios y los consumidores llevaban años pidiéndole una tableta a Apple. La expectación ha sido tan grande, el listón tan alto, que la decepción era inevitable. Daniel Indiviglio, en The Atlantic, dice que el iPad “es como si un iPhone y un Kindle tuvieran un hijo, y le hincharan a base de esteroides”. En la página Gizmodo, como en otras, se le critica que no sea compatible con Flash (unos gráficos que utiliza la inmensa mayoría de páginas web) y que no disponga de cámara. En Wired, un sitio web de culto para los amantes de la tecnología, se dice que “lo que Steve Jobs enseñó es, de hecho, poco más que un iPhone gigante. Un iPhone gigante que no sirve para llamar por teléfono”.

De todos modos nadie le puede reprochar nada a Jobs o a Apple, porque lo único que ambos dijeron en los pasados meses sobre el iPad fue: “Ven a ver nuestra última creación”. Apple no emitió un solo comunicado, ni produjo un solo anuncio publicitario o compró página alguna de publicidad.

“El iPhone no es perfecto para la generación del baby boom (que ahora cumple entre 45 y 65 años)”, publica Gizmodo en una entrada titulada El iPad de Apple es para ancianos. “La pantalla y el texto son demasiado pequeños para los ojos de los mayores, el teclado es demasiado pequeño para escribir con comodidad, convirtiéndolo en algo inútil incluso para las tareas administrativas más básicas”. El iPad sería, por tanto, un lector y reproductor multimedia para gente que no esté cómoda con los reducidos tamaños de las nuevas tecnologías y que no piense sólo en la portabilidad.

Ese puede ser el secreto del iPad, la clave de su posible éxito y la razón por la que podría salvar el futuro de los medios tradicionales, ansiosos por encontrar una forma de mantener a sus lectores y su publicidad a través de Internet. La prensa necesitaba ese tipo de esperanza. En un año, la crisis en ese sector ha obligado a cerrar 120 periódicos y ha dejado sin empleo a 21.000 trabajadores. El número de lectores desciende a diario. Según una reciente encuesta del Pew Research Center, sólo un 25% de los estadounidenses lee el diario en papel con asiduidad. En 2006 esta cifra era del 34%. Esa encuesta habla de un “vacío generacional” entre los lectores de prensa: un 55% de los nacidos antes de 1946 lee diarios, en papel o en la red. Esa cifra se reduce a un 42% para los nacidos entre 1946 y 1964, y a un 33% para los nacidos entre 1965 y 1976.

Y, de repente, ha llegado el iPad, que “une lo mejor de la prensa escrita con lo mejor del digital”, según un directivo de The New York Times, Martin Nisenholtz, que presentó la aplicación de su diario para esa tableta junto a Steve Jobs. Su compañera en el mismo medio, Jennifer Brook, aseguró en ese mismo acto haber capturado “la esencia de leer un periódico”. Decía esto mientras pasaba hojas en la pantalla del iPad. Como si fueran de papel. Porque el formato de 10 pulgadas del iPad lo permite. “Y permite diseñar el diario a la medida de cada uno, cambiando columnas, reformateándolo”, añadió.

Para el Times, un iPad puede ser, de hecho, un sueño hecho realidad. Al fin y al cabo su aplicación para el iPhone se ha descargado ya tres millones de veces. A eso hay que añadir las monumentales cifras con las que se presenta Apple a sus posibles socios: 125 millones de cuentas de iTunes, con la información de 125 millones de tarjetas de crédito almacenadas en sus servidores, listas para ser cargadas con un solo clic por noticias sueltas o suscripciones mensuales. Teniendo en cuenta estos factores, es lógico que el Times anunciara el 21 de este mes que cobrará por sus contenidos online, algo que podría entrar en una amplia estrategia para reinventarse aprovechando la comercialización del iPad.

“Esta puede ser una señal para que los editores de periódicos, revistas y libros inicien la creación de una nueva generación de contendido multimedia, diseñado para ese tipo de tabletas”, explica Ben Bajarin, estratega jefe de la consultora Creative Strategies. “Por primera vez, el sector puede tener ante sí la posibilidad de un modelo de negocio online rentable, que no sea totalmente gratuito. El modelo actual es imposible de mantener. Los medios ofrecen de forma gratuita en la Red contenidos que antes vendían. En principio se pensó que un modelo basado exclusivamente en la publicidad sustentaría el negocio. Pero no ha sido así. Ahora tienen la oportunidad de ofrecer un nuevo formato informativo online, a través del iPad y otros dispositivos, por el que cobrar y aumentar beneficios o salir de pérdidas”.

Hay una diferencia sustancial entre el iPad y sus dos ilustres predecesores, el iPhone y el iPod. Nadie dio a éstos por ganadores antes de que nacieran. Muy pocos supieron ver la revolución que representaban. Y hoy, Apple ha vendido más de 42 millones de teléfonos y 240 millones de reproductores de música. Al iPad, en cambio, todos quieren verlo como ganador. Y sus riesgos de ser un fracaso son mayores. El anonimato suele ser el mejor aliado de los triunfadores.

  


NUEVO!! Iphone 3GS

Hoy sale a la venta en España, junto con otros ocho países, y en las próximas semanas estará disponible en más de 80 países más, el iPhone 3G S, la tercera versión de iPhone de Apple, detrás del iPhone original y del iPhone 3G.

En España, igual que en el caso del iPhone 3G, lo ofrecerá en exclusiva Telefónica y no hay ningún tipo de información acerca de que en algún momento ninguna otra operadora lo vaya a ofrecer, no al menos de manera oficial.

Aprovechándose del enorme tirón de ventas de los modelos anteriores -en la reciente conferencia mundial de desarrolladores donde fue presentado el iPhone 3G S Apple hablaba de más de 40 millones de iPod Touch e iPhones vendidos en el último año- el iPhone 3G S representa una comedida evolución respecto al modelo anterior, y de hecho externamente apenas se distinguen.

Las diferencias están en realidad en el interior, comenzando por la velocidad, de la que el iPhone 3G S saca la S por ‘speed’, que en inglés significa precisamente velocidad, y la duración de la batería, que como es de rigor ha sido mejorada.

Más velocidad, más potencia

El nuevo iPhone incorpora un procesador más rápido que sus predecesores, lo que le permite, al menos según las cifras de Apple, ser hasta dos veces más rápido en funcionamiento, también incorpora mejoras en su tecnología de acceso a las redes móviles, con lo que soporta conexiones HSDPA de 7,2 Mbps, con lo que el acceso a páginas web y otros servicios vía Internet también es más rápido, y las aplicaciones incorporadas también han sido mejoradas para funcionar más rápido

Como es de rigor, de paso que mejora la velocidad Apple ha aumentado la capacidad de memoria del teléfono, que pasa a estar disponible en versiones de 16 y 32 GB en lugar de los 8 y 16 que había hasta ahora.

Otro cambio importante es en la cámara que incorpora, ahora de 3 megapíxeles frente a los 2 del modelo anterior, y con autofoco en lugar de con foco fijo, dos detalles que sin duda contribuirán a que la calidad de las fotos aumenten. El iPhone, por cierto, es con diferencia el teléfono móvil desde el que más fotos se suben a Flickr, el popular sitio para compartir fotos.

Un detalle curioso del sistema de autofoco de la nueva cámara es que se controla usando la pantalla táctil del iPhone, simplemente tocando en la parte de la imagen que se desea enfocar, en uno de esos detalles de absoluta simplicidad a los que nos tiene acostumbrados Apple, pero que otros fabricantes no parecen capaces de imitar y que sin duda sirven para poner al iPhone en una liga aparte en cuanto a su facilidad de uso.

Grabar y editar desde el teléfono

Y, finalmente, la cámara también permite por fin grabar vídeo en calidad VGA, vídeo que se podrá editar en el propio teléfono para luego enviarlo a servicios como YouTube o para sincronizarlo con el ordenador. Además, los desarrolladores de programas también podrán utilizar la grabación de vídeo en sus propios programas.

En cuanto a la mencionada facilidad de uso el iPhone 3G S incorpora una nueva opción de control por voz de ciertas características, así como opciones de accesibilidad como el zoom de pantalla, un lector de pantalla que convierte texto a voz, la opción de poner esta en blanco sobre negro, o mezclar el sonido estéreo en mono por si algún usuario tuviera problemas de audición en un oído.

Orientarse con una brújula digital

Otra nueva característica del iPhone 3G S, que quizás sea la más revolucionaria de las que incorpora sin realmente ser nada que no se haya visto en otros terminales de otras marcas, es que cuenta demás con una brújula digital que orienta automáticamente los mapas en la pantalla según la orientación de este.

De todos modos, muchas de las nuevas características del iPhone 3G S no son exclusivas de este sino que vienen dadas por la actualización iPhone OS 3.0 que este ya incorpora de serie pero que también se puede instalar en los iPod Touch y en los iPhone 3G.

Cosas como cortar, copiar y pegar, los mensajes multimedia, un sistema de búsqueda que funciona a través de la Agenda, el Calendario, Mail, las Notas y el contenido de «la parte iPod» del teléfono, o la posibilidad de utilizar el teléfono como módem para el ordenador, por citar sólo unas cuantas, vienen dadas por esta actualización, que además incluye múltiples mejoras para los programadores que les permitirán crear programas que hasta ahora eran imposibles.

Por ejemplo, uno de los cambios más importantes en este sentido es que esta actualización permite el acceso a las funciones de mapas a terceras partes, con lo que por fin habrá disponibles aplicaciones de guiado vía GPS que vayan indicando la ruta a seguir, y de hecho ya se pudo ver una demostración del conocido software de TomTom corriendo en un iPhone en la citada conferencia de desarrolladores.

Racetrack, una memoria 100 veces mas potente para dispositivos.

Científicos del grupo IBM han desarrollado un nuevo tipo de memoria flash que permitirá guardar en aparatos como teléfonos móviles y reproductores de MP3 cientos de veces más información que en la actualidad. Aunque su puesta en escena en el mercado se antoja lejana, 10 años habrá que esperar para poder ver las bondades del producto en las tiendas.

En un estudio publicado en la última edición de la revista Science, los científicos explican que este chip usa además menos energía, costará menos producirlo, funciona durante semanas sin recargarse y es prácticamente irrompible porque no tiene partes sueltas. Su inmensa capacidad de almacenamiento “abre la puerta a la creatividad para desarrollar aparatos y aplicaciones que nadie había imaginado hasta ahora”, asegura Stuart Parkin, director del proyecto. Además este tipo de memoria “lee 16 bits de datos a través de un sólo transistor”, lo que le permite interpretar y escribir información 100.000 veces más rápido que las memorias flash utilizadas en la actualidad.


Ello supondrá, por ejemplo, que un reproductor de MP3 como el iPod podrá almacenar medio millón de canciones o 3.500 películas. En la actualidad, el iPod con mayor capacidad, el iPod Classic de 160GB, permite guardar hasta 40.000 canciones.
Llamada Racetrack, esta memoria utiliza el movimiento giratorio de los electrones para almacenar datos, una tecnología conocida como spintronics y por cuyo estudio los científicos Albert Fert y Peter Grunberg ganaron el pasado año el Nobel de Física.
Los autores del estudio reconocen que Racetrack se encuentra aún en fase de desarrollo y que llevará “dos o tres años” fabricar un prototipo. No obstante, añaden, esperan que los primeros aparatos con este tipo de memoria lleguen al mercado en una década.

Via: Agencia EFE

Nuevo iPod Touch

Apple ha renovado todos sus reproductores musicales y ha creado el iPod Touch, que incorpora la pantalla táctil y la conexión Wi-Fi del iPhone. Además, rebaja el precio de éste último hasta los 399 dólares.

La firma de la manzana ha hecho borrón y cuenta nueva para afrontar las ventas de Navidad. La compañía ha renovado todas sus gamas de productos. Desde el iPod Shuffle hasta el iPod tradicional, que ha pasado a llamarse iPod clásico, pasando por el iPod nano, que ahora también permite reproducir vídeo.

Pero entre la oleada de novedades que ha presentado el carismático Steve Jobs destaca el iPod Touch. Inspirado en el famoso teléfono de Apple, este dispositivo abre una nueva línea de producto que combina el reproductor multimedia y el acceso a Internet.

En tan sólo ocho milímetros de grosor, el iPod Touch tiene la pantalla táctil del iPhone y una antena Wi-Fi para conectarse a redes inalámbricas. El dispositivo incorpora, además, un acceso a los vídeos del YouTube y, lo que es más novedoso, un botón que lleva a la nueva tienda iTunes Wi-fi, una versión del sitio de descargas de Apple especialmente pensado para realizar compras desde los dispositivos moviles.

El iPod Touch va a llegar a Europa antes que su hermano mayor, el iPhone, pues estará disponible a final de mes en todo el mundo. La versión de ocho gigas tendrá un precio de 289 euros, mientras que la de 16 costará 389 euros.

Jobs se mostró especialmente satisfecho de su nuevo iPod, casi tanto como del éxito que está cosechando su teléfono móvil. El presidente de Apple aseguró que a finales de este mes alcanzará el millón de iPhone vendidos. Para celebrarlo, la compañía ha decidido bajar el precio del modelo de ocho gigas (el más vendido), que pasa a 599 a 399 dólares, al menos en Estados Unidos.