Hacia el fin de la venta tradicional de Software

Tanto Apple como Google, dos gigantes de la informática dan un giro importante al modelo de negocio actual  de venta de  software. Van a por un nuevo modelo basado en el éxito de la Apple Store.  Este se basa en la venta de aplicaciones web (Programas Informaticos) para los SO a través de sus propias tiendas de venta on-line. Un “nuevo” canal que promete aniquilar las ventas físicas de software tal y como las conocemos actualmente.

La idea principal radica en replicar el modelo de uso y descarga  de aplicaciones al igual que se  hace actualmente para los dispositivos móviles.

Apple ha anunciado que el día 13 de diciembre abrirá su tienda Mac App Store, similar a la Apple Store pero para su sistema operativo tradicional. Por otra parte Google, esta vez ha pegado primero  abriendo la Chrome Store, similar a su Android Market para móviles pero enfocada a sistemas de escritorio.

Por ahora estas tiendas lo único que implican es un duro golpe a la (ineficiente, desfasada) compra física de software, pero no para el método tradicional de buscar/descargar/instalar.

Desgraciadamente esto solo es el primer paso para que los sistemas de escritorio sean tan restrictivos como una consola en aras de la facilidad de uso, y tengamos que hackearlos para poder acceder a tareas básicas que realizamos ahora.

Virando hacia la Nube.

Este nuevo concepto es un paso muy importante para la computación en la nube y la venta de servicios alrededor de estas aplicaciones.  

Chrome y el nuevo SO de Apple estarán más enfocados a la navegación, sus aplicaciones, documentos y configuraciones podrán ser  almacenados en la Nube, lo que permitirá acceder en cualquier momento y lugar a los datos, minimizando la pérdida en caso de robo o avería del hardware.

En el caso de chrome, la seguridad está integrada en el sistema, de manera que los usuarios no tendrán que preocuparse por la instalación de software antivirus. Chrome se actualizará automáticamente cada vez que sea necesario sin intervención del usuario. Veremos cómo replica esto la gente de la manzanita mordida.

Como bien decíamos hace unos meses, el futuro de las aplicaciones es incierto y sobre todo muy cambiante, con este nuevo añadido se presenta un nuevo escenario y una dura batalla por hacerse con este nuevo mercado de apps de escritorio

¿Hacia un futuro “aplicado”?

Al parecer  en un futuro no muy lejano tendremos prácticamente una aplicación en nuestros dispositivos móviles para casi todo lo que queramos.

La Apple Store cuenta ya con más de 100.000 aplicaciones y el  android market con más de 50.000. Según un sondeo de la consultora Gartner estimó que los usuarios de telefonía móvil descargarán unas 8 mil millones de aplicaciones en el transcurso de 2010. Pese a que el 80% de esos programas son gratis, esto representa una recaudación de 6 mil millones de dólares.

¿Cómo se ha llegado a estas cifras tan rápidamente?

Un modelo prometedor con un crecimiento exponencial  desmedido.

El modelo de este negocio se apoya en las espaldas de los desarrolladores independientes. Para que trabajen contentos y se esmeren a fondo, por lo general, se les concede el 70% del precio de venta. Las excepciones son BlackBerry, que los premia con el 80% de las regalías y las tiendas de terceros, que bajan hasta un 60%

Cuanto más popular es la plataforma, más interés despierta entre los programadores. Así, hay un 70% de los que producen para iPhone que en los próximos 6 meses, planean hacerlo también para Android. Mientras que a la inversa, hay un 48% de Android que van a fabricar para la competencia. A la vez, los datos obtenidos por un estudio de AdMob, revelan que Symbian es una de los sistemas operativos que generan menos atracción. Seguiremos viendo rodar cabezas en el gigante finlandés!

¿Pero realmente necesitamos tantas aplicaciones? ¿Cuántas aplicaciones usamos?

Hablar de 100,000 aplicaciones me  lleva a pensar en cuántas de ellas en verdad son necesarias como tal. Yo como heavy user de iphone desde hace 3 años  creo que no uso más de  20 con asiduidad y otras 10 esporádicamente, si bien tengo descargadas en total unas 50 aplicaciones. Esto me lleva a reflexionar sobre cuán sostenible es este modelo para el mercado y los desarrolladores. Si bien los mercados son imperfectos y siempre existe hueco para nuevos actores, no creo que se mantenga un crecimiento como el estimado durante mucho tiempo. Aquí entraran a jugar los objetivos y los presupuestos (si es que los tienen) de estas startups avocadas al negocio de la creación de apps.

¿Estaremos  viviendo otro  boom al igual que en el año 2000 con las .com, una burbuja de aplicaciones?  Existen cada vez más empresas de desarrollo  de aplicaciones para dispositivos móviles, ¿pero estas son rentables? ¿Tienen un plan de futuro, o simplemente están en el negocio por moda u oportunidad?

¿Que nos deparará el futuro de la movilidad?, si bien es incierto pinta que habra moviemiento.