¿Spotify para el iPhone?

El servicio de música Spotify, nacido en Suecia pero que se ha convertido ya en uno de los fenómenos de Internet en Europa y EE UU, está listo para asaltar el iPhone. Según un artículo de la web TechCrunch, los chicos de Spotify han elaborado un vídeo en el que muestran cómo funciona la nueva aplicación de esta web musical para el dispositivo de Apple. El programa podría estar listo en las próximas semanas.

Una de las atracciones del servicio es que funcionará incluso sin conexión; la aplicación guarda la cache (una serie de datos que quedan en el dispositivo después de entrar a una web) y permite disfrutar de las últimas canciones sin estar en Internet.

Apple ya ha permitido que un servicio de radio por Internet, Last.FM, tengo su propia aplicación para el dispositivo, pero Spotify actúa de forma diferente: reproduce las canciones que el usuario desea en cada momento, por lo que es muy parecido al servicio de iTunes de la compañía de la manzana.

Pero según señala TechCrunch Apple ya tiene suficientes ganancias con su tienda online, por lo que Spotify no sería ninguna amenaza real; además, el servicios de música por Internet requerirá una suscripción premium para poder disfrutar de ella desde dispositivos móviles.
Via: El Pais

"Lo importante viene después del trabajo"

Consejos de Fernando Parrado (sobreviviente de los Andes)
Conmovió a 2500 ejecutivos en Expo Management con una recomendación:
“Apoyarse en la familia”
¿Qué conferencista logra hoy colmar un auditorio de 2500 ejecutivos yempresarios, muchos con sus mujeres e hijos presentes y hablar durante unahora y media sin que vuele una mosca?Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes,a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió anteayer másque eso, conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial altransmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plenaCordillera sin agua ni comida. Su presentación, un monólogo sin golpes bajos acompañadopor videos e imágenes de la montaña, tuvo dos etapas bien diferentes. En laprimera narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas, los momentos quelo marcaron de aquella odisea a 4000 metros de altura, en la que perdió abuena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana. “¿Cómo esposible sobrevivir donde no se sobrevive?” se preguntó. “Sobrevivimos porquehubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nosconocíamos desde mucho antes”. Arrojó así un primer disparador.”En la vida el factor suerte es fundamental. Cuando llegué al aeropuerto deMontevideo no daban número de asiento para el avión. A mí me tocó, decasualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo. Cuando el avión chocó en lamontaña, se partió en dos. De la fila 9 para atrás no quedó nada. Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo y deellos 24 no sufrieron un rasguño. Así, los menos shockeados empezaron aayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas dechocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno Marcelo,nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando lepreguntábamos qué pasaba que no llegaba el rescate. Decidimos aguantar. Perodías después el líder se desmoronó. La radio trajo la noticia de que habíaconcluido el rescate. ¿Cómo hubieran reaccionado ustedes? – desafió a laaudiencia -. El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo. Imagínense queyo cierro esta sala bajo una temperatura de -14º, sin agua ni comida, aesperar quién muere primero.”Silencio estremecedor de la primera a la última fila.”Ahí me di cuenta que al Universo no le importa qué nos pasa. Mañana saldráel sol y se pondrá como siempre, por lo tanto tuvimos que tomar decisiones.En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos: – ¿Qué estáspensando?- -Lo mismo que vos- Tenemos que comer y las proteínas están enlos cuerpos. Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción. Nosenfrentamos a una verdad cruda e inhumana”.Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchabanboquiabiertos. Parrado apeló a conceptos típicos del mundo empresarial.”Hubo planificación, estrategia, desarrollo. Cada uno empezó a hacer algoútil que nos ayudara a seguir vivos; zapatos, bastones, pequeñasexpediciones humanas. Fuimos conociendo nuestra “prisión de hielo” hasta queme eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando,nos debilitaba, se nos acababa la comida. Subí aterrado a la cima de lamontaña con Roberto Canessa. Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados. Ahí decidí quemoriría caminando hacia algún lugar. Entonces sobrevino el momento másinesperado.
Pero esta no es la historia que vine a contar, avisó.
“Contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre ysu hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre en parejanuevamente.” ¿Crisis? ¿De qué crisis me hablan? ¿Estrés? ¿Qué estrés? Estrés es estarmuerto a 6000 metros de altura sin agua ni comida” enfatizó. Recordó undiálogo fundamental que tuvo con su padre -Mira para adelante, anda tras esachica que te gustaba, tené una vida, trabajá, yo cometí el error de nodecirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado.
“Cerró el discurso determinado:”
Las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamentevalioso está en casa después de trabajar y es “La familia”. No se olviden dequien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana.Una interminable ovación lo despidió de pie.